jueves, 15 de enero de 2015

¿La libertad se limita al expresarse?

13 de enero de 2015

Hace ya una semana ocurrió el atentado contra el semanario francés Charlie Hebdo, hecho que  movió al mundo alejándolo de su cotidianidad y creando debates aparentemente interminables con respetos a varios temas que desenvuelve este situación. Me veo en la necesidad de opinar también, y no sé si estas palabras sean leídas actualmente o en la posterioridad pero  simplemente quiero hacerlo.

El atentado causó mucha polémica y entre los debates más populares actualmente se encuentran el significado de libertad de expresión y el futuro de Francia, este último con una perspectiva popular no muy agradable puesto que para todos es inminente un conflicto interno en el país que pueda desatar a largo plazo  una guerra, (siempre presente la paranoia  en el siglo xxi).

El tema que más me ha llamado la atención ha sido  la libertad de expresión. El día  7 de enero de 2015 apareció en todos los medios una noticia encabezada por “atentado contra la libertad de expresión en Francia” o términos similares, poco después la gente comenzó a conocer los hechos… Charlie Hebdo fue atacado a causa de sus caricaturas. En mi curiosidad innata como ser humano o como investigador siempre me ha sido interesante conocer los puntos de vista de las personas y por lo tanto  esta no sería una excepción, al hablar con mis allegados todos notaban el sentimiento de condolencia, tal vez compartido por todo el mundo, en distintos grados pero al hablar de la libertad de expresión  las ideas eran como un disco rayado  repitiendo lo trágica que había sido la masacre alejándose de mi búsqueda original.

No es sino hasta ahora que en internet he notado la creciente aparición de personas con la misma curiosidad… solo que un poco trastornada. Los debates dejan de serlo en varias ocasiones para convertirse entonces en “rings” de lucha, en los que debes encontrarte en una de las dos esquinas para opinar: Charlie Hebdo como héroe local o como un medio atroz e insultante. Siguiendo las conversaciones me encuentro con una opinión un tanto controversial para los estándares sociales (teóricos) de libertad: “yo comprendo lo de la libertad de expresión, también creo que ella termina cuando ves que al otro lo estás insultando y lastimando...”.

¿Es acaso cierto que la libertad de expresión debe limitarse por algo? Desde hace ya varias décadas, siglos si no es mucho decir, el término de libertad queda relegado a una posición ideal, o más que ideal, abstracta. La libertad es que hagas lo que quieras sin lastimar la libertad del otro, esta es la definición que me enseñaron en el colegio  después de un debate muy parecido al actual. ¿Podemos decir entonces que el semanario francés atentó contra la libertad de la creencia islamista? O ¿puede ser todo lo contrario?

La libertad de expresión se aplicaría entonces en el mismo sentido de la libertad, anteriormente definida, por lo tanto eres libre de expresarte como quieras y donde quieras mientras no limites la libertad de expresarse al otro, es decir, mientras dejes al otro opinar. Charlie Hebdo publicó sus caricaturas opinando acerca de las creencias religiosas de múltiples personas y al hacerlo expuso un punto de vista frente a tal tema, entonces ¿sus acciones limitan la libertad de las creencias religiosas y sus respectivas instituciones?

¿Acaso la libertad de expresión debe perder sus cualidades propias como libertad al verse controversial o al no encontrarse en una posición beneficiosa para un grupo de personas?

Finalizando este desarrollo de ideas me veo en la necesidad de comentar que sea cual sea la opinión a la que lleguemos tú y yo, lector, la atrocidad cometida en el atentado no se debe ver mezclada con esta conversación pues el que alguien opine distinto no da derecho alguno de asesinar personas.

Dejo entonces este escrito en mi deber de opinar y hacer opinar a los demás, pues solo así podremos enriquecernos y entender a coexistir en esta sociedad.
Frank Steven Reyes Quintero.